El Bien común es el conjunto de condiciones sociales propiciadas por el Estado para que el individuo alcance su dignidad de persona. (Enc. Mater et Magistra)

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USO INDEBIDO DE LINKEDIN: PROMOCIÓN DE LA MASONERÍA CRISTIANA

Recibí un mensaje de un contacto profesional de Linkedin,  cuyo “asunto” rezaba: “PRINCIPIOS DE LA MASONERIA CRISTIANA”.

Debo reconocer que el título me impactó negativamente por varios motivos que explico más adelante. Anticipo aquí que, aún más perturbador que el título, me resultó el medio elegido para promocionar una campaña de propaganda masónica.

Entiendo que Linkedin no es una red de contactos “esotéricos”, ni que mi perfil público en esta red estimula a nadie para que me envíe promociones religiosas ni, mucho menos, propaganda masónica camuflada de “cristianismo”.

Por ello, considero que quien así ha actuado, ha incurrido en un uso indebido de Linkedin y en un abuso de la confianza que le dispensé al aceptarlo como un contacto profesional. Su comportamiento evidencia que, en realidad, su interés no es profesional sino más bien de propaganda esotérica-masónica.

Una lectura objetiva del mensaje que me fuera cursado por ese contacto, es más elocuente que mil palabras mías para que el lector de este post extraiga sus propias evaluaciones y conclusiones:

TEXTO DEL MENSAJE RECIBIDO

ASUNTO: PRINCIPIOS DE LA MASONERIA CRISTIANA

Estimados:

Me es grato poner en vuestro conocimiento los principios en que se basa el Régimen Escocés Rectificado, que integra la Masonería Cristiana.

Los mismos son los siguientes:

• La fidelidad a la religión cristiana, fundamentada en la fe en la Santa Trinidad .

• La adhesión a los principios y tradiciones, tanto masónicas como caballerescas, del Régimen, que se traducen en profundizar en la fe cristiana y en el estudio de la doctrina esotérica cristiana, enseñada en la Orden.

• El perfeccionamiento de uno mismo por la práctica de las virtudes cristianas con el fin de vencer las pasiones, corregir los defectos y progresar por la vía de la realización espiritual.

• La dedicación a la patria y al servicio de los demás.

• La práctica constante de una beneficencia activa y esclarecida hacia todos los hombres, sea cual sea su raza, nacionalidad, situación, religión y sus opiniones políticas o filosóficas.

En definitiva, como ha sido dicho, la realización espiritual que el Régimen Escocés Rectificado propone como objetivo a sus miembros, proporcionándoles los medios para conseguirlo, es la de volver a ser hombres verdaderos, templos de Dios, Uno en tres Personas.

Confiando en que la información pueda ser de vuestro interés, salúdoles atte.

A este mensaje contesté con el siguiente texto:

TEXTO DEL MENSAJE ENVIADO EN RESPUESTA

ASUNTO: USO INDEBIDO DE LINKEDIN: PROMOCIÓN DE LA MASONERÍA 

Dr. Fulano:

Me dirijo a Ud. en razón de haber recibido un mensaje suyo en relación con sus intereses de difundir la masonería, cuyo asunto es “Principios de Masonería Cristiana”.

Leído su mensaje, reparé en los 47 contactos en común y que gozan de mi más alta estima. Por esta razón y en honor a una Verdad que brilla por su ausencia en su mensaje, me veo obligado a responderlo, con copia a los contactos comunes, por dos motivos:

a) Para no consentir con mi silencio su intento de promocionar la masonería, haciendo una campaña de propaganda en una red de contactos profesionales, lo cual resulta un uso inapropiado de linkedin y, al menos en mi caso, un abuso de su parte.

b) Para ofrecer a mis colegas, una mirada distinta a la suya, basada en argumentos e información detallada que prueban la falacia implicada en afirmar que existe una “masonería cristiana”, mucho menos que en “ella” existan “principios cristianos” compatibles con la fe católica y otras religiones cristianas.

Diga lo que se diga, lo cierto es que la masonería es una sociedad secreta, aunque ahora pretenda diluir su hermetismo autocalificándose de sociedad discreta. Se trata de otro juego de palabras, no muy distinto al que aquí se intenta con el de “masonería cristiana”.

La masonería en cualquiera de sus disfraces, nunca tendrá un principio cristiano, por cuanto su principio elemental se apoya en la “soberanía absoluta de la razón” y, en grados más “elevados” y herméticos, en la “iluminación gnóstica”. Por ello, los masones niegan las verdades reveladas en las Sagradas Escrituras y fomentan así el relativismo religioso, con el fin de suprimir en un futuro próximo toda religión organizada, dando lugar a una nueva era “espiritual” en la que baste creer en un “dios”, “arquitecto del Universo”, que cada uno puede entender como quiera.

El uso de terminología cristiana, ambiguamente aplicada, fue desde siempre el motivo por el que no pocos católicos perdieron de vista la contradicción existente entre la fe que profesan por el bautismo y su pertenencia a la masonería. Ello, en parte, porque al principio los entusiastas cristianos que quieren ser masones, no conocen todo lo que esta organización les va revelando a sus “iniciados” de a poco y a medida que avanzan (“¿ascienden?”) hacia los grados superiores de los “grandes maestros”. También, debo reconocer con pesar, debido a que los católicos no están bien formados en la doctrina cristiana, ya sea por falta de dedicación en los que deben enseñar o por falta de interés en los que deben aprender.

Desde el siglo XVIII, los papas vienen alertando a la humanidad sobre esta sociedad “misteriosa”, en la que el secreto de sus miembros, organización, rituales y fines es uno de los principios fundamentales de la masonería. Desde entonces ha estado prohibido para los católicos entrar en la Masonería. También los ortodoxos y algunos grupos protestantes han prohibido en diversas ocasiones la entrada de sus miembros en la masonería.

El 24 de abril, de 1738, 21 años después de la fundación de la Masonería (Londres, 1717) el Papa Clemente XII escribió IN EMINENTI, la primera encíclica que condena la masonería. A esta Encíclica le siguieron diez más en 150 años. De esas diez, cuatro fueron escritas por el Papa León XIII en un plazo de 4 años. Este es el detalle de las encíclicas:

  • Benedicto XIV, Providas, 18 mayo, 1751.
  • Pío VII, Ecclesiam a Jesu Christo, 13 sept., 1821.
  • León XII, Quo Graviora, 13 marño, 1825.
  • Pío VIII, Traditi Humilitati, encíclica, 24 mayo, 1829.
  • Gregorio XVI, Mirari Vos, encíclica, 15 agosto, 1832.
  • Pío IX, Qui Pluribus, encíclica. 9 nov., 1846.
  • León XIII, Humanum Genus, encíclica, 20 abril, 1884.
  • León XIII, Dall’alto dell’Apostolico Seggio, encíclica,15 de octubre1890.
  • León XIII, Inimica Vos, encíclica 8 diciembre, 1892.
  • León XIII, Custodi Di Quella Fede, encíclica 8 diciembre, 1892.

La “orden” como se autodenomina la masonería, ha sido fuertemente condenada en las encíclicas de León XIII, especialmente en “Humanum genus” y en la Exortación Apostólica “Praeclara gratulationis”. En cuanto a este Papa, que fue el que más escribió contra la masonería, debe recordarse que nunca fue un “fanático religioso”, sino un papa ejemplar que, además de ser el precursor de la doctrina social de la Iglesia -con la Encíclica Rerum Novarum (1891)-, fue el autor de la Oración a San Miguel (1884) que los sacerdotes debían rezar luego de dar Misa.

Entre 1974 y 1980, por iniciativa de la Conferencia Episcopal Alemana y con el acuerdo de las grandes logias masónicas, se efectuaron reuniones abiertas entre la Iglesia y la masonería para analizar si se habían producido cambios en esa sociedad secreta que permitiese reexaminar la tradicional posición de la Iglesia Católica, sentada en 1738 con la Encíclica In Eminenti.

Como resultado de esas reuniones se produjo la siguiente declaración de la Conferencia Episcopal Alemana sobre la masonería:

  • Entre la Iglesia Católica y la Masonería se han mantenido conversaciones oficiales en los años 1974-1980 por encargo de la Conferencia Episcopal Alemana y de las grandes Logias reunidas.
  • En el curso de aquella se ha tratado de constatar si la Masonería ha experimentado cambios a lo largo del tiempo, tales que consientan a los católicos de pertenecer a ella actualmente. Las conversaciones se han desarrollado en clima de cordialidad y con gran franqueza y objetividad.
  • Se han estudiado los tres primeros estados (grados) de pertenencia a la secta. Después de atento estudio de esos tres primeros estados, la Iglesia Católica ha constatado que existen contrastes fundamentales e insuperables. En su esencia la Masonería no ha cambiado. La pertenencia a la Masonería pone en duda los fundamentos de la existencia de Cristo; el examen minucioso de los rituales masónicos y de las afirmaciones fundamentales, como también la constatación objetiva de que hoy no ha sufrido ningún cambio la Masonería, lleva a esta conclusión obvia:
  • No es compatible la pertenencia a la Iglesia Católica y al mismo tiempo a la Masonería

Publicado en L`Osservatore Romano, el 9 de julio,1980

Luego de estas reuniones, el Vaticano no ha condenado tan enfáticamente a la masonería, no obstante siempre ha recordado a los católicos que ser cristiano es irreconciliable con ser masón: 

El 26-11-1983 la Congregación para la Doctrina de la fe ha advertido a “los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas [que] se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión”

Más tarde, el 11-03-1985, la misma Congregación reiteró que “Ahora un estudio más concienzudo ha llevado a la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe a reafirmar la convicción de que los principios de la masonería y los de la fe cristiana son radicalmente inconciliables”

Entonces: ¿Cristiano y Masón? Esta es la pregunta que, con asombro, uno debe hacerse frente a su evidente propaganda de unos vidriosos “principios de la masonería cristiana”.

¿Qué quiere decir Ud. con “profundizar en la fe cristiana y en el estudio de la doctrina esotérica cristiana, enseñada en la Orden”?

¿O es que acaso Ud. ignora que no existe doctrina esotérica cristiana?

Toda la doctrina cristiana, empezando por los Evangelios y terminando por los exorcismos, es exotérica y la Luz que la inspiró y la sigue inspirando, ilumina a todos los hombres por igual, para la doctrina cristiana no hay profanos ni iniciados y los ritos de la liturgia son públicos, no existen ritos secretos entre los discípulos de Jesucristo.

De cuanto hasta aquí se ha expuesto, es muy claro que existe una disyuntiva radical entre el ser cristiano y el ser masón. Le recuerdo lo dicho, en nombre de la Iglesia, por la Conferencia Episcopal Alemana en 1980: La pertenencia a la Masonería pone en duda los fundamentos de la existencia de Cristo.

Para una mayor y mejor información, le dejo aquí una obra muy ilustrativa, relativamente breve y sumamente autorizada sobre la incompatibilidad de ser masón y cristiano.

Lo dicho, sumado a los documentos citados, indica que no puede existir una “masonería cristiana”. La conjunción de esos dos conceptos constiuyen, en realidad, un oxímoron (ὀξύμωρον).

La “masonería cristiana” es una contradictio in terminis y, por tanto, una falacia manifiesta. Bajo ningún modo ni aspecto, se puede entender esa expresión como un recurso literario o retórico que pretende unir dos palabras de significado opuesto para generar “una sola expresión”, con el fin de generar un “tercer concepto”.

Solo el talento literario puede transformar un oxímoron en una bella metáfora, pero este no es el caso ya que con “masonería cristiana” se pretende inducir a un error que no se dice, mas puede comprenderse a la luz de los antecedentes de incompatibilidad que exhibe la masonería por un lado y el cristianismo por otro.

Para decirlo con todas las letras: Con el oxímoron “masonería cristiana” se pretende usar vilmente el sello de la cristiandad, conquistado con la sangre de sus mártires,  para vender el esoterismo masónico a cristianos incautos o debilitados en su fe. 

Es necesario entonces hablar claro: Promocionar la “masonería cristiana” es un engaño vil ya que quien se enrola en la masonería abandona su sello cristiano, del mismo modo que quien abraza el cristianismo no puede enrolarse en la masonería.

Esta propaganda masónica, a mi modo de ver, no solo carece de honestidad intelectual sino que es una aviesa mentira, por cuanto apunta al error mediante el engaño, perjudicando así a todos los contactos de Linkedin que reciben sus “promociones”, disfrazada de una “masonería cristiana” que no existe.

Me consta que Ud. no es el único ni el primero en esta “cruzada”, como también que esta red de contactos profesionales, no es la única ni la primera que se usa con el reprobable fin de confundir sobre todo a los jóvenes, con el nuevo camuflaje de la masonería: La masonería cristiana.

La propaganda que Ud. realiza por Linkedin, se ordena a los lineamientos fijados el 25 de junio de 2011 por M.·.R.·.H.·. Angel Jorge Clavero, gran maestre de la gran logia argentina quien, luego de dirigirse al “Ilustre y Muy Poderoso Hermano Soberano Gran Comendador” y a los “Queridos Hermanos Principales del Santo Real Arco de Jerusalem” expresó su deseo de que la: “…logia universal debe comprometerse a que cada vez haya más masones sobre la faz de la tierra (…) debemos renovar nuestra membresía universal para honrar el legado casi tricentenario de la Masonería Simbólica”

No podrá negarse que algunas de las expresiones del jefe de la masonería en la Argentina pueden llevar al desconcierto, cuando no a la aprensión no solo de los cristianos sino de cualquier persona sensata que repare en las implicancias de que cada vez haya más masones sobre la faz de la tierra.

¿Será este el símbolo sincrético de la “nueva espiritualidad” que se quiere extender sobre la faz de la tierra?

¿Qué implica esta convocatoria masónica para poblar la tierra? ¿Es que para que haya más masones, hay que engañar a los cristianos con el cliché de una “masonería cristiana” que no existe?

Este es el uso que hacen los masones del nombre y de la imagen de Jesucristo, para crear el ídolo de la “masonería cristiana”

¿Es este el cristo que quiere vender la masonería?

Es muy claro que cualquier cristiano, católico o protestante, no puede abrigar como aspiración, propia o colectiva, la expansión de los masones sobre la faz de la tierra. El único anhelo que puede cobijar un cristiano que piense y actúe congruente con su fe, es que el conocimiento de Jesucristo se expanda por toda la tierra (Mt. 28, 18-20).

Un cristiano congruente con su fe, jamás puede poner su esperanza en el esoterismo masónico sino solo en Jesucristo quien es la Verdad, el Camino y la Vida (Jn. 14, 6).

El Salvador del hombre no usó un soberbio mandil para redimir al hombre sino que, para ello, con mansedumbre y humildad, siendo verdadero Dios, se entregó voluntariamente al mundo y aceptó la agonía del huerto, la flagelación, la coronación de espinas, la vía dolorosa y la crucifixión. Este es el verdadero y único Jesucristo, no se trata de un ídolo más de este mundo, sino que es Dios y Señor del Universo, … es el Rey de Reyes y solo se lo encuentra en la Iglesia que Él fundó.

Esta es la imagen del verdadero Cristo: El perfecto hombre y perfecto Dios que por amor, con su pasión, muerte y resurrección, redimió a la humanidad y ganó para ella la Vida de la Gracia.

Como evidencia final de la intensa campaña de propaganda, dejo aquí dos videos como ejemplo de los muchos que se han subido a la nube:

Uno que pone al descubierto la nueva campaña de captación masónica, apelando al nombre de Jesucristo para captar jóvenes cristianos:

El otro, más lamentable aún, es el que con la apariencia de un informe periodístico se promociona a los jóvenes las “bondades” de la masonería y la conveniencia de pertenecer a ella:

Más honesto de su parte hubiese sido que asumiese su calidad de integrante de la masonería y, sin maquillaje de “masón cristiano”, llamase al pan, pan y al vino, vino, de manera que cada uno de quienes reciben sus mensajes puedan conocer la verdad para no caer en el error o en el engaño de que se puede servir a dos señores.

Solo así, quienes decidan iniciarse como masones estarán haciendo libremente su elección en esta vida: Elegirán con su libre albedrío ser masones a costa de rechazar el sello indeleble de su bautismo como cristianos.

En este sentido, bueno sería recordar a muchos jóvenes cristianos cuáles fueron las promesas que por ellos se hicieron en el bautismo, como también las que ellos mismos han renovado en cada Vigilia de la Pascua de Resurrección… pero ésta, ya no es una cuestión que se le deba exigir a la masonería.

Sin otro particular, lo saludo atentamente agradeciendo desde ya que me excluya de su lista para este tipo de mensajes.

César Bertazza

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